1. El engaño visual de los planos sin sillas dibujadas

Dibujar solo círculos en un papel hace que la sala parezca el doble de espaciosa de lo que realmente es. Una mesa de 180 cm con 10 sillas ocupa en realidad un círculo de 2,80 m de diámetro cuando las personas se echan hacia atrás.

Un plano riguroso debe mostrar siempre el espacio de ocupación real de las sillas para certificar que el camarero podrá deslizarse con comodidad por detrás.

2. Obstáculos invisibles: columnas, puertas batientes y registros

Muchos salones históricos o fincas rústicas cuentan con columnas estructurales. Colocar una mesa redonda a menos de 90 cm de un pilar inutiliza 2 de los 10 asientos y condena a esos comensales a comer de lado.

3. El embotellamiento del pase de cocina

Cuando 8 camareros salen simultáneamente con bandejas de 10 platos calientes, necesitan una autopista despejada hasta el centro del salón. Si la primera mesa de invitados está a solo 1 metro de la puerta de servicio, se crea un tapón inmediato que retrasa todo el ritmo de la comida.