La regla de oro: edades y criterio de separación

Los niños de 0 a 3 años dependen totalmente de sus progenitores para comer y estar tranquilos, por lo que colocarlos en una mesa separada genera que los padres tengan que levantarse constantemente.

A partir de los 4 o 5 años, sentarse con primos y otros niños convierte el banquete en un juego divertido y permite a los adultos disfrutar de la sobremesa con total tranquilidad.

Ubicación estratégica de la mesa infantil en el plano

La mesa de niños debe colocarse preferentemente en un lateral del salón que tenga salida directa y visible al jardín o área de juegos, y lo más alejada posible de los altavoces de la orquesta o DJ.

Es fundamental dejar al menos 1,20 m libres alrededor de la mesa para permitir el movimiento de animadores y evitar que los niños choquen con los camareros que transportan platos calientes.

Espacio para tronas y carritos de bebé en mesas de adultos

Una trona o un cochecito de bebé ocupa un 30% más de volumen que una silla convencional. En una mesa redonda de 180 cm donde haya un carrito, se debe reducir el número de adultos de 10 a 8 para que el paso no quede estrangulado.